EL ORIGEN DE LA ROMERÍA A LA SANTA FAZ

JOSEP FUSTER

Muchas y muchos alicantinos desconocerán esta historia, y justo por ello, desde Racó de Festa queremos hoy recordarla, porque no hay nada más bello que conocer nuestro pasado para comprender las tradiciones del presente. Aunque vivimos en un mundo globalizado y el verde del irlandés San Patricio llena hoy las calles del tardeo alicantino gracias al apoyo de las marcas cerveceras, para Alicante, el 17 de Marzo desde 1489 es un día grande pues tal día como hoy se produjo el primer milagro que dio origen a nuestra querida Romería a la Santa Faz. Cuentan los cronistas que ante una pertinaz sequía que tenía a la huerta alicantina desesperada, Mosén Mena, párroco de San Juan promovió una rogativa para implorar al cielo el ansiada agua que tanto necesitaban –Alicante y el agua… una lucha de siglos-. Quiso este rector que en dicha rogativa se portara uno de los lienzos con los que Santa Marcela, conocida como La Verónica –Verdadero Lienzo- enjugó el rostro de Cristo camino del calvario y que él custodiaba gracias a la donación realizada por un ilustre cardenal y cuyas cualidades milagrosas ya era reconocidas tras librar a Venecia de la peste. Los labradores acompañaron aquella procesión penitencial siendo encargado el Padre Villafranca de portar el sagrado lienzo… pero al llegar al Barranco de Lloixa –dónde hoy se levanta el Monasterio de la Santa Faz- al Padre Villafranca comenzaron a pesarle los brazos no pudiendo mantenerlo en alto… al detenerse el cortejo los allí presentes observaron como comenzaba a brotar una lágrima del mismo. Ante la incredulidad de los asistentes un caballero rozó con su dedo la lágrima que se deshizo al contacto. Raudos enviaron a un caballero a anunciar el sorprendente suceso al consejo de la ciudad y quiso el destino que en su camino, a la altura de Vistahermosa, se cruzara con uno de sus mayores enemigos. Impactado aún por el milagro, le anunció el hecho y ambos se fundieron en un abrazo. En memoria de aquel encuentro se levantó la hoy desplazada y escondida “Creu de Fusta”. Tras este milagro, el consejo de la ciudad decidió organizar una nueva rogativa el 25 de Marzo del mismo año desde San Juan hasta la ciudad, pero llegando al Monasterio de Los Ángeles, nuestra Santa Faz quiso ofrendar un nuevo milagro, conocido como el de las tres faces, justo al lado del desde entonces conocido como Pi Sant. Durante años, las y los alicantinos comenzaron a realizar una romería hasta el Barranco de Lloixa dónde se levantó un pequeño templo, pero siendo como somos… de carácter festivo y alegre y teniendo en cuenta los excesos que se producían durante la misma en tiempo Cuaresmal en el S.XVI la Iglesia decidió trasladar la celebración al jueves siguiente de la octava de Pascua y desde entonces la ciudad peregrina al Monasterio ese día, siendo esta una de las mayores celebraciones de carácter popular de nuestra comarca. Hoy la Creu de Fusta se guarda dentro del monasterio a la espera de que algún gobierno municipal la vuelva a reponer en su lugar. Los rigores antiguos de la Cuaresma han ido desapareciendo para la mayor parte de la población y hoy no entenderíamos el traslado de la romería pero… así fue nuestra historia y así nació la que es sin duda la mayor muestra de devoción popular que Alicante conserva. Durante años, el 17 de Marzo ha pasado desapercibido siendo solo de celebración para la comunidad monástica pero, desde hace unos pocos años un concierto conmemora tal efeméride. Primero se realizaba en el propio monasterio…. Hoy en la Concatedral de San Nicolás. Esta tarde, el Orfeón Cantábile dirigido por      D. Carlos Català interpretará un concierto de música sacra abierto a toda la ciudadanía y queda pendiente expandir esta historia para que todas y todos podamos conocer los orígenes de esta manifestación de fiesta y fe que mueve a miles de ciudadanos cada jueves de la octava de pascua. FELIZ DÍA DEL MILAGRO DE LA LÁGRIMA A TODAS Y TODOS DESDE RACÓ DE FESTA. No perdamos nunca nuestra identidad.